El Ministerio del Interior admitió que se produjo una mala praxis en el interrogatorio que agentes de Policía realizaron a un periodista de El País
El caso se originó tras la publicación de una crónica sobre una organización de conservación de fauna marina, por la cual el periodista fue citado a declarar por la Policía sin aviso o respaldo previo de la Fiscalía, según su relato y versiones periodísticas. Posteriormente, la Fiscalía de Maldonado archivó la denuncia al considerar que no existieron elementos que configuraran el delito de difamación ni real malicia en los hechos denunciados.
El ministro del Interior, Carlos Negro, reconoció que el procedimiento no se ajustó a las prácticas institucionales y anunció que su cartera está elaborando un protocolo específico para casos de difamación que oriente la actuación policial y evite situaciones similares en el futuro. (Público el observador).
La decisión se produce en un contexto de cuestionamientos de organizaciones y colegas sobre el respeto a la libertad de prensa y los derechos de los profesionales de medios al enfrentar procedimientos judiciales y policiales inusuales.
La medida busca clarificar las responsabilidades y límites en la intervención policial en causas que involucran críticos o miembros de la prensa, y reforzar las garantías procesales en situaciones de posibles conflictos entre denuncias por difamación y ejercicio periodístico.
📷 Ministerio del Interior